Albie Sachs

Albie Sachs (Sudáfrica)

A los seis años de edad, durante la Segunda Guerra Mundial, Albie Sachs recibió una carta de su padre en donde éste le expresaba su deseo de que él creciera para convertirse en un soldado en la lucha por la liberación.

Su carrera en el activismo por los derechos humanos comenzó a la edad de 17 años cuando, como estudiante de segundo año de derecho en la Universidad de Cape Town, tomó parte en la Campaña de Resistencia contra las Leyes Injustas. Tres años más tarde asistió al Congreso de los Pueblos en Kliptown en donde fue adoptada la Carta de la Libertad. Comenzó a ejercer como abogado colegiado en Ciudad del Cabo a la edad de 21 años. En ese entonces, la mayor parte de su trabajo consistía en defender personas acusadas bajo leyes racistas y de seguridad represivas. Muchos de sus representados enfrentaban sentencias de muerte. Él mismo fue acosado por la policía de seguridad, recibió órdenes de alejamiento restringiendo sus movimientos y, fue puesto en confinamiento en solitario sin juicio previo, por dos estancias largas de detención. En 1966 tuvo que salir al exilio. Después de pasar once años estudiando y enseñando derecho en el Reino Unido trabajó por otros once años más en Mozambique, como profesor de derecho e investigador jurídico. En 1988, en Maputo, la explosión de una bomba colocada en su vehículo por agentes de seguridad sudafricanos, le hace perder un brazo y la visión de un ojo.

Durante los años 80 trabaja muy de cerca con Oliver Tambo, Líder de la ANC en el exilio, y participa en la redacción del Código de Conducta y de los Estatutos de la Organización. Después de recuperarse del ataque con bomba se dedica tiempo completo a la elaboración de la nueva Constitución democrática de Sudáfrica. En 1990 regresa a casa y, como miembro del Comité Constitucional y del Ejecutivo Nacional del ANC toma parte activa en las negociaciones que conducen a Sudáfrica a convertirse en una democracia constitucional. Después de la primera elección democrática en 1994 fue designado por el Presidente Mandela como miembro de la nueva Corte Constitucional Sudafricana.

Adicionalmente a su trabajo en la Corte, ha viajado a diversos países compartiendo la experiencia Sudáfrica acerca de cómo curar y reconciliar sociedades divididas. Albie Sachs también ha participado en proyectos de arte y arquitectura y, ha jugado un papel activo en el diseño del edificio de la Corte Constitucional y en el desarrollo de la colección de arte de la Corte ubicada en el edificio de la Antigua Prisión-Fortaleza de Johannesburg.