• Derechos sexuales y reproductivos

    Un largo viaje para asegurar el acceso al aborto en Colombia

    Lucía Hernández, abogada de Women’s Link Worldwide, cuenta la lucha del movimiento Causa Justa, que acaba de lograr que la Corte Constitucional de Colombia amplíe el acceso al aborto

    Esta victoria para los derechos de las mujeres es fruto de una demanda presentada por el movimiento Causa Justa, en el cual Women’s Link co-lideró la estrategia legal

    País: Colombia

    Un largo viaje para asegurar el acceso al aborto en Colombia Movimiento Causa Justa © Victoria Holguín / Causa Justa

    Ampliar el acceso al aborto en Colombia con un plazo razonable para que las niñas y mujeres accedan al procedimiento de manera oportuna y sin dilaciones ha sido un camino largo. En nuestro caso, inició hace más de 15 años, en el 2006, cuando una importante sentencia de la Corte Constitucional permitió a las mujeres interrumpir el embarazo en tres causales: cuando su salud o su vida están en riesgo, cuando el feto presenta una incompatibilidad con la vida extrauterina o cuando el embarazo es producto de una violación. Esa decisión fue posible gracias a una demanda presentada por Women’s Link Worldwide ante el alto tribunal y se convirtió en un hito en América Latina y el Caribe.

    Gracias a esta sentencia Colombia pasó a ser uno de los países de la región con las causales más amplias para acceder a un aborto, lo que permitió proteger la salud y la vida de muchas mujeres y niñas que hasta entonces se encontraban sin ninguna opción para decidir sobre su salud, sus cuerpos y sus proyectos de vida. Sin embargo, con el paso de los años, nos dimos cuenta de que el acceso al aborto seguía siendo muy limitado e inequitativo. Y, junto a otras organizaciones, coincidimos en identificar que la principal barrera consistía en que el aborto seguía figurando como un delito en el Código Penal colombiano.

    Muchas mujeres se encontraban con que los prestadores médicos les retrasaban o les negaban el acceso al aborto, incluso cuando estaban dentro de las causales autorizadas. O no les daban la información adecuada e, incluso, las denunciaban. El miedo a ser denunciadas es tal que muchas mujeres preferían no ir a los centros de salud para evitar ser señaladas, estigmatizadas y criminalizadas. Todo esto las alejaba de los servicios de salud y las enfrentaba a maternidades forzadas o abortos inseguros.

    El impacto de la criminalización es mayor en las mujeres y niñas en situación de vulnerabilidad, como mujeres pobres, que sufren violencia, que viven en zonas rurales, y/o sin acceso a información, educación sexual o servicios de salud, y las migrantes en situación irregular. Ellas son las que acumulan el mayor número de procesos y condenas penales. Esta persecución también afecta a los profesionales de salud, quienes son estigmatizados por cumplir su deber de proteger la vida y la salud de las mujeres y las niñas, y se pueden enfrentar a procesos judiciales en su contra. Esto hace que, especialmente en zonas alejadas de las capitales, haya muy pocos profesionales dispuestos y entrenados para prestar el servicio.

    Por estas razones, en 2020, nos unimos al movimiento Causa Justa, una alianza de más de 100 organizaciones y miles de activistas en 20 departamentos del país, que buscaba eliminar el delito de aborto del Código Penal, a través de una nueva demanda ante la Corte Constitucional.

    ¡Y lo conseguimos! Aunque la Corte no eliminó por completo el uso del derecho penal para regular el aborto, como le habíamos pedido, sí redujo su uso y amplió el acceso al este servicio de salud. El fallo es un paso muy importante para que las mujeres y niñas colombianas tengan un mayor acceso al aborto legal, seguro y digno, sin temor a ser castigadas y sin tener que recurrir a abortos inseguros. La decisión sitúa a Colombia como el país con la legislación más avanzada de América Latina y el Caribe.

    Para mí, una de las cosas más bonitas y efectivas de la alianza que logró Causa Justa es que cada organización aportó su experiencia y su saber hacer como investigadoras, médicas, activistas digitales, comunicadoras, movilizadoras, entre otros. Desde Women’s Link, quisimos sumar nuestra experiencia como abogadas y ofrecimos nuestro amplio conocimiento y experiencia para crear una estrategia legal robusta, aportando nuestro conocimiento de años litigando ante la Corte Constitucional en defensa de los derechos de las mujeres y las niñas.

    Es muy emocionante poder ser, una vez más, partícipes de un cambio histórico y social que permitirá mejorar la vida de las mujeres y las niñas en Colombia, y que se convierte en un ejemplo para toda la región y para el mundo.

    Esta victoria ha sido posible gracias a la valentía de todas las mujeres que, durante años, nos mostraron con sus testimonios los obstáculos para acceder a este servicio de salud en Colombia. Y al apoyo de nuestros donantes y de las organizaciones y activistas con las que trabajamos en alianza. Si tú también quieres unirte a nuestra comunidad, puedes ver cómo hacerlo aquí.

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