• Trata de personas

    Cuando el sistema no protege a las víctimas de trata

    En Barcelona, todas las autoridades sabían que Lili era víctima de trata. Ella pidió ayuda, pero no fue protegida y falleció a causa de esa desprotección

    País: España

    Cuando el sistema no protege a las víctimas de trata Acto en homenaje a Lili tras su muerte en marzo de 2019 © Putes Indignades

    Lili llegó a España en el año 2011, tras ser captada por una red de trata con fines de explotación sexual que ya había comenzado a explotarla sexualmente en Rumanía años antes, después de que su marido muriera y ella y sus hijos quedaran en situación de pobreza.

    En Barcelona, Lili fue obligada a prostituirse bajo la amenaza constante de los tratantes, que ejercían una constante violencia física sobre ella. Todo el dinero que Lili obtenía se lo entregaba a la red y, lo que podía, se lo enviaba a sus hijos, que permanecían controlados por la red en Rumanía.

    Desde el primer momento, las autoridades policiales tuvieron conocimiento de que Lili estaba siendo explotada por una red de trata. Ella misma se lo contó durante una operación policial en el año 2011, en la que fue detectada, y pidió ayuda para ella y para sus hijos. En ese momento, policía le pidió que denunciara a los tratantes.

    Lili tenía miedo de que sus tratantes hicieran daño a sus hijos si se enteraban de que les había denunciado, por lo que finalmente no se atrevió a hacerlo. A pesar de que debía haber sido protegida, las autoridades policiales le negaron la protección, contraviniendo la normativa internacional y europea que determina que no es necesario que una víctima de trata denuncie para acceder a protección.

    A partir de ese momento y hasta su muerte en el año 2019, Lili vivió una auténtica tortura. A la violencia de la red, se sumó el acoso policial para que denunciara. Lili fue multada en una proporción mucho mayor a otras trabajadoras sexuales de la misma zona. Fue detenida y trasladada a comisaría en múltiples ocasiones. Le abrieron también un expediente de expulsión. Todo ello, con el objetivo de presionarla para conseguir una denuncia. Lógicamente, lo único que consiguieron es que Lili desconfiara de las autoridades y se aislara cada vez más. Dejó, incluso, de acudir a los servicios médicos por miedo a que la identificaran y expulsaran del país.

    Finalmente, Lili falleció en el año 2019. Tras una paliza por parte de uno de sus tratantes, tuvo que ser ingresada en un hospital donde descubrieron que padecía una leucemia sin tratar, de la cual ya no pudo recuperarse. Si hubiera sido protegida desde el inicio, como era su derecho, posiblemente habría accedido mucho antes a tratamiento médico y ahora quizá estaría viva. A Lili la mató la falta de protección.

    ¿Por qué este empeño policial en la denuncia? Women’s Link ha denunciado repetidamente que en España no existe un marco legal enfocado en la protección de los derechos humanos de las víctimas de trata. La policía es la única autoridad que puede identificar oficialmente a una víctima de trata. En teoría, deben proteger siempre a las víctimas, incluso aunque no quieran denunciar, pero la realidad es que, si no lo hacen, muchas veces no les ofrecen protección porque no tienen utilidad para los fines policiales de desarticulación de las redes. Es decir, el sistema de protección español está enfocado en la persecución policial de las redes de trata por encima de la protección de los derechos de las víctimas. Este enfoque es muy ineficaz porque no se ajusta a las circunstancias y necesidades reales de las víctimas. Muchas temen por su seguridad o la de sus familias y exigirles que presenten una denuncia las pone en un riesgo aún mayor.

    La trata es una grave violación de los derechos humanos que exige que los Estados actúen para proteger a las víctimas. Muchos países han mostrado interés en combatir la trata y están poniendo en marcha medidas para ello, pero la abordan desde un enfoque de derecho penal y de control migratorio, en lugar de un marco protección integral de los derechos humanos. Es importante entender que la violencia de las redes de trata se ve agravada por las violaciones de derechos por parte de los Estados cuando estos no identifican a las víctimas, ni les ofrecen protección o acceso a los procedimientos de asilo, ni les proporcionan información sobre sus derechos.

    El caso de Lili no es aislado y, aunque ya sea tarde para ella, no lo es para el resto de víctimas que se enfrentan a una situación similar en España. Por ello, junto a Fundación Ámbit Prevenció, GENERA y la asociación Putes Indignades, hemos demandado a las autoridades que fallaron en la protección de Lili. Queremos que este caso contribuya a lograr un cambio que asegure que la protección de los derechos de las víctimas es lo primero, por encima de cualquier otro interés.

    Nuestra experiencia de trabajo en varios lugares del mundo nos ha enseñado que, a menudo, las víctimas de trata se enfrentan a obstáculos en su identificación y protección. En Women’s Link, trabajamos para que tengan acceso a sus derechos y puedan recuperar sus proyectos de vida junto a sus familias. Si quieres apoyar nuestro trabajo en la lucha contra la trata, puedes hacerlo aquí.

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