Nota de prensa

Europa: millones de mujeres y niñas se enfrentan a más discriminación, inseguridad y violencia en medio de la pandemia de COVID-19

La pandemia de COVID-19 está agravando la desigualdad de género y aumentando los niveles de discriminación, inseguridad y violencia para las mujeres en Europa, advirtieron Women’s Link Worldwide, Amnistía Internacional y la Federación Internacional de Planificación Familiar-Red Europea (IPPF-EN), en una guía que han presentado hoy.

  • Fecha: 26/05/2020
Europa: millones de mujeres y niñas se enfrentan a más discriminación, inseguridad y violencia en medio de la pandemia de COVID-19Guía para Europa: Proteger los derechos de las mujeres y las niñas durante la pandemia de COVID-19 y el periodo posterior © Laura Martínez Valero / Women's Link Worldwide

La Guía para Europa: Proteger los derechos de las mujeres y las niñas durante la pandemia de COVID-19 y el periodo posterior es una hoja de ruta para los gobiernos para que tomen las medidas necesarias para proteger los derechos de las mujeres y las niñas, que están siendo afectadas de manera desproporcionada por la pandemia, especialmente aquellas que sufren discriminaciones persistentes. 

“Esta crisis de salud pública nos ha mostrado como la desigualdad y la discriminación estructural impactan de manera diferente en la vida de las mujeres y las niñas. Ahora debemos trabajar para poner a las mujeres y las niñas en el centro de las soluciones”, dijo Viviana Waisman, Presidenta y CEO de Women’s Link Worldwide. 

Esta guía ofrece un marco para exigir a los Estados europeos que cumplan con sus obligaciones y se comprometan a proteger los derechos y las vidas de las mujeres y las niñas durante esta crisis y en las siguientes etapas. Debemos vigilar para que esta crisis no sea utilizada para retroceder sus derechos en ningún país europeo”. 

Violencia sexual y de género 

Antes de la crisis de COVID-19, una de cada cinco mujeres sufría violencia por parte de su pareja en Europa. Las medidas de confinamiento y cuarentena para contener la expansión del virus han expuesto a mujeres y niñas a niveles más altos de abuso y violencia a manos de sus parejas, ex-parejas u otros miembros de la familia, y en muchos casos han dificultado su acceso al apoyo y ayuda institucional que tanto necesitan. 

Algunos países europeos han tomado medidas para apoyar a mujeres y niñas que sufren violencia de género, pero la pandemia ha expuesto las deficiencias existentes en los sistemas de protección, lo que hace que la capacidad de reaccionar ante las necesidades provocadas por esta crisis sea limitada. 

Los datos demuestran que las denuncias por violencia contra las mujeres, en particular la violencia doméstica, han aumentado de manera alarmante en muchos países. Según datos recientes de la OMS, en muchos países europeos las llamadas de emergencia han crecido un 60% comparado con el año pasado. En algunos países, las autoridades han señalado que las denuncias por violencia doméstica han disminuido, y esto puede indicar que las mujeres que conviven con un maltratador encuentran serias dificultades para denunciar. 

Para las mujeres víctimas de violencia de género, incluyendo la violencia sexual, los altos niveles de impunidad y las barreras de acceso a la justicia han sido uno de los grandes retos en la región, incluso antes de la pandemia de COVID-19. Es fundamental que a la vez que se toman medidas apropiadas de salud pública, los Estados estén a la altura de sus obligaciones internacionales y aseguren el debido proceso en la investigación y procesamiento de todos los casos de violencia de género, durante la cuarentena y cuando las restricciones hayan desaparecido. 

Derechos sexuales y reproductivos 

Algunos países han aprobado medidas específicas para garantizar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva durante la pandemia, incluyendo el acceso a la información, pero otros países están aprovechando las restricciones como una oportunidad para restringir el acceso a estos derechos de salud sexual y reproductiva. 

En muchos lugares, los hospitales y las clínicas han reducido al mínimo los servicios de salud sexual y reproductiva, o incluso han llegado a cerrarlos debido a la reducción y a la redistribución del personal médico.  

“Los gobiernos europeos no deben agravar el daño causado a las mujeres por la crisis de COVID-19 obstaculizando el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva”, señaló Caroline Hickson, Directora Regional de IPPF-EN. 

“La restricción de estos servicios esenciales está poniendo las vidas y la salud de cientos de miles de mujeres en peligro. Los países que han puesto los cuidados en el centro han dado pasos para proteger la seguridad y la libertad de las mujeres y las niñas. Esto se puede hacer, no hay excusas para abandonar a las mujeres y las niñas”. 

Después de la COVID-19 

Después de esta crisis, las perspectivas económicas para millones de mujeres y niñas en Europa son graves. Las consecuencias de la crisis sanitaria van a tener un grave impacto en la vida de las mujeres, especialmente para aquellas que se encargan de los cuidados o que trabajan en el sector informal, y aquellas que ya padecían situaciones de marginación. Las necesidades de las mujeres y las niñas y sus derechos deben situarse en el centro de las respuestas contra la crisis de COVID-19 y en el contexto posterior a la pandemia. 

Las mujeres que sufren múltiples formas de discriminación, tales como mujeres Roma, migrantes, solicitantes de asilo, trabajadoras sexuales, mujeres con discapacidad, mujeres trans y otras en situaciones de exclusión, sufren un riesgo mayor de ser señaladas por agentes estatales y sufrir situaciones de discriminación, incluyendo la realización de perfiles raciales. Es de vital importancia que los Estados aseguren que el aumento de poderes a la policía y fuerzas del orden no afectan a las mujeres de manera desproporcionada. 

“Europa no será la misma después de la COVID-19. La pandemia es una crisis sin precedentes con unas consecuencias muy graves para los derechos de las mujeres y las niñas. Paradójicamente, estos tiempos tan oscuros nos dan la oportunidad para superar la discriminación y la desigualdad”, afirmó Marie Struthers, Directora Regional para Europa de Amnistía Internacional. 

“Pedimos a los Estados que escuchen las voces de las mujeres y trabajen para que después de la COVID-19 Europa sea un lugar mejor para las mujeres y las niñas”.

Para más información:

Cristina Sánchez Velázquez

+34 669 464 490

c.sanchez@womenslinkworldwide.org

Sobre Women's Link Worldwide

Women’s Link Worldwide es una organización internacional que usa el poder del derecho para promover un cambio social que favorezca los derechos de las mujeres y las niñas, en especial, de aquellas que enfrentan múltiples inequidades.

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