Discriminación basada en género

Juana está en mi casa

Un juzgado español condenó a cinco años de prisión a una mujer, Juana Rivas, por dos delitos de sustracción de menores, tras huir a España desde Italia con sus dos hijos y negarse a entregarlos a su expareja, que había sido condenado anteriormente por un delito de lesiones en el ámbito familiar. 

  • País: España
  • Edición: 2018
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  • Tribunal: Juzgado de lo Penal No. 1 de Granada
  • Fecha de la decisión: 18/07/2018
  • Votos: 408

En mayo de 2016, una mujer, Juana Rivas, huyó desde Italia con sus dos hijos menores de edad a Granada, España. Allí, interpuso una denuncia contra su expareja, Francesco Arcuri, por malos tratos físicos y psicológicos habituales y le comunicó que no iba a regresar. Arcuri ya había sido condenado en el año 2009 a tres meses de prisión por haber golpeado a Juana. A su vez, Arcuri presentó una denuncia por un delito de sustracción de menores en contra de Juana.

La denuncia que interpuso Juana nunca llegó a tramitarse y ningún juzgado de España ni de Italia, donde fue enviada más de un año después de que que fuera interpuesta, han investigado los hechos denunciados a día de hoy. Por el contrario, la denuncia de Arcuri sí fue rápidamente tramitada y, en diciembre de 2016, un Juzgado de Granada ordenó a Juana Rivas que devolviera a los niños a su padre. En julio de 2017, cuando debía devolver a sus hijos, Juana desapareció con ellos durante un mes. A finales de agosto, reapareció y entregó a los niños a su padre. Un año más tarde, en julio de 2018, el juzgado condena a Juana Rivas a 5 años de prisión por dos delitos de sustracción de menores, a 6 años de inhabilitación para ejercer la patria potestad, y al pago de las costas y de una indemnización a Arcuri por daño moral y material.

En su sentencia el juez afirma que no comprende por qué Juana no denunció los malostratos en el momento en que se produjeron. También considera que el origen del estrés de Rivas se debe a la convivencia familiar, en la seguramente había momentos de tensión, pero que no era maltrato. Pese a que nunca se ha investigado, el juez afirma que la denuncia presentada por Juana contra su expareja es un recurso para no entregar a los niños al progenitor y conseguir su guarda y custodia.

La decisión sienta un precedente muy negativo, ya que no aplica una perspectiva de género y, por tanto, no tiene en cuenta el contexto de violencia de género en el que Juana Rivas tomó la decisión de huir con sus hijos. Además perpetúa estereotipos de género muy dañinos para las víctimas de violencia, que no siempre se encuentran en situación de denunciar a sus agresores. Por último, menosprecia el maltrato físico y emocional que sufren las mujeres en el ámbito familiar al considerarlo algo propio de la convivencia familiar.

El caso de Juana Rivas generó mucha indignación en España, donde se crearon campañas de apoyo a Juana Rivas en redes sociales, bajo el lema “Juana está en mi casa”, durante el tiempo que estuvo desaparecida, y “Todas somos Juana”.

La sentencia está disponible aquí.

Jueces y juezas que dictaron la decisión

Manuel Piñar Diaz

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